Crónicas de la devastación

Érase una vez un Rey muy malvado. Ya desde chiquito, un oráculo del exterior predijo las atrocidades que este causaría, expandiendo su reino de destrucción lo más lejos posible.

El rey no tenía amigos, ni quería tenerlos. Una vez llamó al verdugo y ordenó que le corte la cabeza a todo aquel quien no esté de acuerdo con manera de obrar.

Como nadie lo quería, el verdugo ejecutó a todos los habitantes, acabando incluso consigo mismo.

Ya en su reino no había con quién o con qué acabar, entonces el rey tomó sus armas decidido a extender su maldad.

Temible y ambicioso rey que con tu espada te abres paso, si reparar siquiera en a quién le haces daño.

Mientras tanto, y antes de que este rey acabe con todo, en el exterior se volvió a consultar al oráculo para ver si había una forma de detenerlo

- La hay – respondió el oráculo y luego pronunció esa solución tan temida – Quimioterapia. O el rey seguirá avanzando hasta que ya no quede nada.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

0 Response to "Crónicas de la devastación"

Publicar un comentario