Nos miramos, enamorados, con la cabeza un tanto inclinada y una inevitable sonrisa empieza a divisarse en la comisura de nuestros labios.
Ya no necesitamos hablar, nos sumimos en nuestro mundo, donde todo desaparece para poder captar con mayor atención cada detalle de nuestros cuerpos. Donde el tiempo se detiene o simplemente deja de existir. Donde el amor se asoma por cada rincón posándose en nuestras miradas, que se mantuvieron inquebrantables junto a esa sonrisa que fue creciendo de a poco.
Una muesca divertida recorre sus ojos, hasta que transformada en pregunta sale de su boca:
- ¿Me amas?
Suspiro, un tanto incrédulo ante la pregunta, otro tanto acomodando la cantidad de recuerdos y pensamientos que empiezan a brotar en mi cabeza.
¿Cómo no amarte? Si lográs que cada segundo se transforme en único, eterno.
¿Cómo no amarte? Si el simple hecho de imaginarme sin tu presencia me destruye emocionalmente.
Si el rozarme de tus labios logra aumentar mi ritmo cardíaco, dejándome en un estado de plenitud y satisfacción indescriptible.
Si la calidez de tu cuerpo es capaz de abrigarme dentro del hielo mismo.
Si en el espejo de tus ojos puedo encontrar más ternura que en ningún otro, y al mirarte es mayor el amor que siento por vos.
Cómo no amarte después de haber fusionado tantas veces nuestros cuerpos, intercambiando la dulzura con la que solemos tratarnos.
No existe posibilidad de que no te ame al ver esa sonrisa radiante al escucharme hablar del futuro con el que sueño tantas veces y del que te hablo tantas otras.
Te amo cada vez que alimentas mi ego con comentarios empalagosos, te amo cada vez que me despierto y te veo dormir con tu cabeza apoyada en mi pecho, te amo en cada respirar, en cada palabra que sale de tu boca por efímera que sea, te amo en cada caricia, beso y abrazo, te amo al descubrirte cada día como la futura madre de mis hijos, te amo hasta el nivel de la más modesta necesidad cotidiana.
Sonrío aún recorriendo tus ojos con los míos y te contesto:
- Con toda mi alma, mi vida, con toda mi alma.
Y sellando con un beso todos mis pensamientos, me sonreís otra vez y te amo un poco más.
Ya no necesitamos hablar, nos sumimos en nuestro mundo, donde todo desaparece para poder captar con mayor atención cada detalle de nuestros cuerpos. Donde el tiempo se detiene o simplemente deja de existir. Donde el amor se asoma por cada rincón posándose en nuestras miradas, que se mantuvieron inquebrantables junto a esa sonrisa que fue creciendo de a poco.
Una muesca divertida recorre sus ojos, hasta que transformada en pregunta sale de su boca:
- ¿Me amas?
Suspiro, un tanto incrédulo ante la pregunta, otro tanto acomodando la cantidad de recuerdos y pensamientos que empiezan a brotar en mi cabeza.
¿Cómo no amarte? Si lográs que cada segundo se transforme en único, eterno.
¿Cómo no amarte? Si el simple hecho de imaginarme sin tu presencia me destruye emocionalmente.
Si el rozarme de tus labios logra aumentar mi ritmo cardíaco, dejándome en un estado de plenitud y satisfacción indescriptible.
Si la calidez de tu cuerpo es capaz de abrigarme dentro del hielo mismo.
Si en el espejo de tus ojos puedo encontrar más ternura que en ningún otro, y al mirarte es mayor el amor que siento por vos.
Cómo no amarte después de haber fusionado tantas veces nuestros cuerpos, intercambiando la dulzura con la que solemos tratarnos.
No existe posibilidad de que no te ame al ver esa sonrisa radiante al escucharme hablar del futuro con el que sueño tantas veces y del que te hablo tantas otras.
Te amo cada vez que alimentas mi ego con comentarios empalagosos, te amo cada vez que me despierto y te veo dormir con tu cabeza apoyada en mi pecho, te amo en cada respirar, en cada palabra que sale de tu boca por efímera que sea, te amo en cada caricia, beso y abrazo, te amo al descubrirte cada día como la futura madre de mis hijos, te amo hasta el nivel de la más modesta necesidad cotidiana.
Sonrío aún recorriendo tus ojos con los míos y te contesto:
- Con toda mi alma, mi vida, con toda mi alma.
Y sellando con un beso todos mis pensamientos, me sonreís otra vez y te amo un poco más.







0 Response to "Tantas respuestas a una sola pregunta"
Publicar un comentario